Sin categoría

Regalo a mi hijo 

¿No lo habéis pensado alguna vez? Por favor que alguien me diga que sí para quitarme esta mala consciencia de madre al borde de un ataque de nervios. Se lo hubiera dado al primero que pasase -y que me me inspirase un mínimo de confianza, por supuesto- sin pedir nada a cambio, así a las bravas. 

Después de media hora en unos grandes almacenes oyéndolo llorar ininterrumpidamente la que se moría de ganas de llorar era yo… cerradme la ventana que si no me arrojo!!! Mi marido aún bromeaba -no sé de dónde sacó el sentido del humor pero al menos consiguió relajar la situación- “parece que lo hemos robado” ha apostillado, y es que ni un niño robado opondría tanta resistencia como el mío!!!  A veces -por no decir siempre- es verdaderamente desesperante. Y no puedo, os lo juro, esto de no poder subir al coche con el me hace tremendamente infeliz. No le veo solución, se me acaba el optimismo. ¿Por qué me ha tocado el difícil? Me pregunto constantemente, de verdad que me falta el aire. Ayer estaba tan agobiada que fui al estanco y compré un paquete de tabaco… y nunca he fumado!!! ¿Que me está pasando? Mis pensamientos chirrían después con los comentarios de las educadoras de su guardería que aseguran estar enamoradas de él y querer llevárselo a casa “pues llévatelo un día, si quieres, te lo dejo verás lo poco que tardas en devolvérmelo” espeté para su sorpresa. Ups, pensé después, al constatar que mi subconsciente estaba hablando en voz alta. 

Pero es que amigos, un niño así, absorbente hasta límites insospechados, te pone a prueba a cada instante, y mira que siempre me jacté de ser paciente pero empiezo a pensar que el tarro de la paciencia está vacío… algo que creí que nunca sucedería. Me voy dando treguas, autoengañandome, es la crisis de los 9, de los 10, de los 11…. me digo pero lo cierto es que desde los tres meses la crianza es cuesta arriba. ¿Y la supuesta mejoría? Pues sí, señores, no llega… con el tiempo solo evoluciona: se sienta, parlotea, camina… Tiene 14 meses y tengo el convencimiento de que cada vez es más intenso y agotador. Encima están todos los que lo ven desde el otro lado del cristal, mi madre y compañía, y que con dos horas quedan hartitas de él pero bien que me exigen que sea firme y lo malcríe menos… ¿malcriar? Si viene así de serie!! Pero claro, ya te las arreglarás tú solita en tu casa -que no en la mía- con el monstruo que has creado, que yo desde la barrera veo muy bien los toros. Otras mamás, en cambio, me miran con una mezcla de pena y conmiseración que agradezco, sinceramente, es mejor a que intenten darme lecciones cuando Bollito es tan imprevisible que no admite manual. 

Hoy, como decía, me falta el aire. Finjo calma y me repito “una, dos y tres me voy a calmar y todos lo veréis” mientras Bollito patalea con todas sus fuerzas haciéndome imposible el cambio de pañal. Desmitificando la maternidad, con todas sus letras. Hoy estoy desesperada… ¿alguien que me comprenda?

Anuncios

2 comentarios sobre “Regalo a mi hijo 

  1. Te entiendo perfectamente, hay días que estoy desesperado… Sobre todo cuando le digo vamos a recoger y me dice “NO”… Cuando he tenido un día malo en el trabajo y hemos dormido mal, todavía es peor. La m-p-aternidad por lo menos a mi me dijeron que era complicadilla 😉

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s